Bruno Mars - Count on me.
Invertir con robo advisors
Hace 6 años
Por fin acabó el curso de Inteligencia Emocional. Digo "por fin" no porque no me pareciese interesante, sinó porqué alargar la jornada cuatro horas más tres días a la semana estaba desmoronándome físicamente. El curso (o taller emocional, como le gustaba denominarlo a la profesora), de lo más recomendable, sobretodo por la conciencia interior que he empezado a adquirir. Haré más cursos de este estilo (PNL y coaching son los primeros de la lista), no tengo ninguna duda, pero tendré que esperar al año que viene porque el máster de formación del profesorado de secundaria está resultando más exigente de lo esperado. Me quedo como deberes con la lectura del libro de Daniel Goleman, el psicólogo que acuñó el término.
la reacción instintiva, te das cuenta de que eres mejor que ellos. Además, en pocos días obtienes resultados, por lo menos con la mayoría de personas: una sonrisa en vez de una cara larga mejora mi día considerablemente y, si esa sonrisa viene de alguien con quien tendré que trabajar, problablemente seá el preámbulo de una colaboración más sincera. Siempre hay quien no reacciona por mucho que insistas, pero ese tipo de personas no vale la pena. Las personas que no contestan la tercera vez que les saludas suelen ser arrogantes, antisociales o, simplemente, tontas, y no merecen que siga insistiendo.
Puede que sea verdad o puede que no, puede que funcione, puede que sea casualidad, puede ser sugestión... Pero he visto lo que he visto. Y lo que he visto es suficiente para que lea mucho sobre el tema. Ya de paso, creo que me llevo un amigo. Me sigue sorprendiendo sobremanera encontrarme gente que se interese tanto de manera tan desinteresada. Y que te dé un abrazo al despedirse.
Estamos en un país de pandereta, un país donde hasta la Administración intenta hacerte la pirula. La diferencia entre la Administración y los manguis es que contra los segundos puedes intentar protegerte. ¿Por qué cuando vas a pagar un impuesto por lo que queda de año no te aplican exactamente la parte proporcional a lo que queda de año del importe total? Ayer pagué el impuesto de circulación del coche. Me cobraron el 75% del recibo anual y no entendía cómo hacían el cálculo. Al final me di cuenta: dividen el año en cuatro partes y, como estás en la segunda parte, tienes que pagar tres (la que estás y las dos restantes). Es un cálculo infinitamente más sencillo que mirar los meses que faltan del año en curso. Andevasaparar....
y los autobuses que me llevan de casa al trabajo han vuelto a su frecuencia habitual. Lejos quedan aquellos sorprendentes cuatro minutos de la semana pasada. Todavía recuerdo mi incredulidad al ver pasar uno por delante de casa y no ser capaz de llegar a la parada antes de que saliese el siguiente. Hoy lo he visto pasar, me ha dado tiempo de llegar a la parada, sentarme y ojear el Marca en el móvil. Admiro mucho el sentido común de Casillas. Y hay veces que pienso como él. Ya hemos vuelto a los once minutos entre autobús y autobús. Pasaron las elecciones. Vaya cara.
Ayer, cenando con un amigo que hacía años que no veía y hablando sobre el trabajo y cómo afrontarlo en momentos de estrés, me explicó con un ejemplo hasta qué punto había que llegar : "vas a un restaurante y pides un par de huevos fritos con chistorra. La gallina ha participado, el cerdo se ha implicado. ¿Qué prefieres, participar en un proyecto o implicarte?". Demoledor.
Sí, ya sé lo que pensaréis: que decirlo ahora es fácil, que cuando gana no lo digo, que lo hago para evitar palos... Pero la verdad es que estoy encantado de que ya no me importe el fútbol. Supongo que no pasó ayer, pero fue ayer cuando me di cuenta. Aún recuerdo cuando me despertaba al día siguiente de que eliminasen a mi Madrid de La Champions, que en aquel momento aún se llamaba Copa de Europa, y, al darme cuenta, sentía ese sensación de angustia en el estómago. Me propuse una y mil veces que no me importase. Ser vulnerable ante algo tan trivial me daba mucha rabia. Aún así, ¿cómo conseguir que no te importe algo que te importa? Eso es equiparable a proponerse ser espontáneo. "No puedo evitarlo, es mi naturaleza", le dijo el escorpión a la rana. Ayer el Barça le metió cinco al Madrid. Yo estaba en casa trasteando con el ordenador y oyendo el griterío ambiental en cada gol del eterno enemigo. Y no me sentí mal en ningún momento.