viernes 10 de julio de 2009

Mirarse el ombligo

El egoísmo es uno de los defecto, porque indudablemente lo es, que más detesto. Supongo que es precisamente por eso por lo que soy un imán para los egoístas y varios de mis amigos lo son. ¿Cómo identificar a un egoísta? Fácil: su rasgo más distintivo es su discurso en primera persona. Yo, yo, yo y después... yo.

"Pues si son tan fáciles de identificar, evítalos y ya está, ¿no?", diréis. Pues no. Al final los amigos no los escoges. Podemos jugar a que sí los escoges, pero no sería más que un ejercicio de utopía reconfortante y autocomplaciente. No te engañes: tus amigos no tienen nada de especial. Bueno, miento. Tienen una cosa especial: te cayeron bien en el momento en que vuestras vidas se cruzaron y desde entonces les toleras todos esos pequeños detalles que te sacan de quicio en otras personas. Además, ellos tampoco te escogieron a ti y cargan con el plasta respondón sin rechistar.

El problema viene después, cuando empiezas a no tolerarlos y empiezan a desquiciarte como el resto de los mortales. Vale, reconozco que soy un poco radical con los amigos, pero no más radical que generoso. Exijo pero doy. ¿Y qué pasa cuando empiezas a tener la sensación de que das, das, das y no recibes nada a cambio?

miércoles 8 de julio de 2009

Desdoblamiento

Hoy, a las 18:30, mientras mi cuerpo yacía espachurrado en la cama con el ordenador en las rodillas, tras colgar y en pleno proceso de divergencia geminiana, he tenido un desdoblamiento, me he contemplado y no me ha gustado lo que he visto:

- ¿Qué coño haces?
- Es que me he levantado a las 5:10 y he tenido un día para olvidar.
- ¿Y qué? ¡Arriba!

Son las 21:48. Después de una hora y cuarto de bici y una horita de pesas con música generadora de endorfinas todo se ve de otra manera. Tengo que aprender a ser más egoísta y no esperar a que los demás tomen sus decisiones para tomar -ellos o yo- las mías. "No puedo evitarlo, es mi naturaleza", le dijo el escorpión a la rana. Necesito vacaciones. Otra vez necesito una desconexión total de todo.

martes 7 de julio de 2009

Oyes el click

y todo cambia. ¿Por qué en ese momento? Difícil de explicar. Posiblemente ni suene: eres tú el que lo oye porque quieres oirlo. Oyes el click y subes con dos piñones más. Oyes el click y el vaso se llena hasta la mitad. Oyes el click y el trabajo mengua. Oyes el click y ves esa mirada que quieres ver. Oyes el click y aparece esa grieta a la que agarrarte para no caer. No sabes si la mano aguantará el peso del cuerpo, pero por lo menos puedes intentarlo. Click. Click. Click.

viernes 3 de julio de 2009

Tributo

Leía esta semana que el niño que acusó a Michael Jackson de pederastia dice ahora tras su muerte que era mentira. Siempre he pensado que, más allá de sus excentricidades de estrella, se preocupaba por los demás. Igual estoy completamente equivocado y era un engreído que lo arreglaba todo con dinero, pero prefiero quedarme con lo bueno y, entre lo bueno, con una de las canciones que han conseguido que me tiemble el alma... a mí y a millones de personas.

lunes 29 de junio de 2009

Yo no pensaba

Vale, lo admito: me encantan este tipo de canciones. Voz rasgada, melodía suave, letra romántica. Andaba buscando algo animado para reconducir un lunes horribilis y me he encontrado esta joya. Sí, ya sé que no es animada, pero cada vez que la escucho acabo con la piel de gallina. Y en el colmo del masoquismo la parte que más me gusta es la de la ruptura: esas lágrimas en la cara... Brillante.

Yo no pensaba
no pude imaginar
que todo lo que empieza
tiene un final

Bajo la luz de la luna
me dijiste adios
con lagrimas en la cara
me rompiste el corazón.

domingo 28 de junio de 2009

Pereza

Hoy por primera vez en mucho tiempo no he salido con la bici a pesar de no tener nada que me lo impidiera, y eso que a las ocho ya estaba levantado. Simplemente no me apetecía y, en vez de salir, me he dedicado a limpiarla. Fin de semana raro, intermitente, entre ilusionante y estático. Supongo que sé que tengo que tomar una decisión y no me gusta, y aunque me engaño convenciéndome de que la situación se está reconduciendo espontáneamente, en el fondo sé que no es verdad. Por la tarde me he acelerado pensando que estaba desperdiciando el domingo y he compensado mi incomprensible inactividad matinal con una horita de playa y otra de bodypump. Tengo que subir peso. Acabo demasiado poco cansado y me da por pensar cosas raras...

Cobardía

Sabía que estaba ahí, no tenía la menor duda, oculto en un bosque de papeles alimentado en los últimos dos años con el contenido de mi cartera cada vez que se tornaba inmanejable. Lo necesitaba y había retrasado el momento de buscarlo disfrazando de pereza mi miedo a los fantasmas. Hoy lo he buscado y lo he encontrado, lo que buscaba y todo lo demás: facturas de Islandia, tarjetas de restaurantes, billetes de avión, comprobantes de la tarjeta de regalos, tiquets de tiendas en las que ya no compro... recuerdos. Los sentimientos ya no están o los ocupan otras personas, pero los recuerdos duelen.

sábado 27 de junio de 2009

Gestos

Hoy los silencios incómodos han dado paso a las palabras ilusionantes, la irritante indiferencia al contacto buscado, la prevención excesiva a los sentimientos contenidos, la decisión tomada a la n-ésima oportunidad concedida, los pilares incuestionables a los nuevos horizontes que los ponen en duda... ¿Qué mejor puesta en escena que rescatar un regalo largo tiempo olvidado?

jueves 25 de junio de 2009

Ven y atrévete

Después de dos días vertiginosos en los que el insomnio injustificado parecía justificar lo injustificable, ayer me fui a dormir cuatro horas antes de lo normal con esa sensación tan característicamente geminiana de que nada tiene sentido: cansado, dolorido, avergonzado, manejable, inseguro... tonto. Siete horas de sueño no cambian la realidad pero sí la perspectiva con la que la miras: sigo estando cansado y dolorido; todo lo demás se lo llevó Morfeo. Vuelvo a estar en la cresta de la ola. Hoy el portátil se ha quedado en el trabajo y he salido anormalmente pronto. ¿Por qué? ¿Por qué no?

Ven y atrévete, sedúceme
Soy lo mejor que va a pasarte
Enrédame, conquístame
Ven y arriésgate


lunes 22 de junio de 2009

Resuélvete, Luis, resuélvete.

Su simplicidad demoledora y el pentálogo que la pone en escena:
  1. No dejes nunca de tener el control.
  2. Si disfrutas, adelante.
  3. No pienses tanto.
  4. ¿Qué más da lo que digan?
  5. No juzgues.
Pero lo importante no son los mandamientos sino tener la fortaleza para llevarlos a la práctica.
¿Qué? ¿Lo intentamos?